Novedades fiscales 2026: qué cambia realmente para autónomos y pymes
Cada año aparecen titulares que hablan de grandes cambios fiscales, nuevos impuestos o más control de Hacienda. Sin embargo, la realidad fiscal es bastante más matizada: no todo lo que se anuncia entra en vigor y no todo lo que entra en vigor supone un cambio radical para los negocios.
Por eso, en este artículo te explicamos qué novedades fiscales son reales y efectivas en 2026, cuáles se han retrasado y cuáles siguen pendientes de desarrollo normativo, con un enfoque claro y práctico para autónomos y pymes.
1. 2026 no es un año de reforma fiscal, pero sí de consolidación
En 2026 no entra en vigor una gran reforma fiscal estructural. No se aprueban nuevos impuestos generales, no hay cambios bruscos en los tipos del IRPF, del IVA o del Impuesto sobre Sociedades, ni se produce una eliminación masiva de deducciones fiscales.
Lo que sí ocurre es que se consolidan cambios ya existentes, se refuerza el control informativo por parte de la Administración y continúa el proceso de digitalización de la fiscalidad. En la práctica, no se paga más por norma, pero se vigila mejor.
2. Verifactu y sistemas de facturación: situación real en 2026
Uno de los puntos que más dudas genera entre autónomos y empresas es Verifactu. Conviene aclararlo con total rotundidad: Verifactu no es obligatorio.
La obligatoriedad de los sistemas informáticos de facturación se ha retrasado y sigue pendiente de desarrollo reglamentario. Durante 2026 no se puede sancionar a un autónomo o empresa por no utilizar Verifactu, aunque sí es recomendable ir adaptándose progresivamente a programas que cumplan con la Ley Antifraude.
3. Factura electrónica obligatoria (Ley Crea y Crece): tampoco en 2026
La obligación de emitir factura electrónica entre empresas y autónomos prevista en la Ley Crea y Crece no entra en vigor en 2026. El desarrollo reglamentario sigue pendiente y no existen fechas oficiales cerradas.
Por tanto, en 2026 no es obligatorio emitir factura electrónica B2B, aunque sí es recomendable avanzar hacia sistemas digitales que mejoren el control interno y reduzcan errores.
4. IVA en 2026: sin cambios normativos, con más coherencia exigida
En materia de IVA no se introducen cambios relevantes en tipos impositivos ni en regímenes especiales. Sin embargo, la Agencia Tributaria intensifica los cruces de datos .
Se presta especial atención a gastos no afectos a la actividad, facturas incompletas y operaciones con terceros que no cuadran. El IVA no cambia, pero la tolerancia al error es cada vez menor.
5. Pagos digitales: más información bancaria a Hacienda
En 2026 se refuerzan las obligaciones de información de las entidades financieras sobre cobros realizados mediante tarjeta, TPV, plataformas de pago o Bizum vinculados a la actividad económica.
Esto no implica nuevos impuestos ni la obligación de declarar cada Bizum personal, pero sí que Hacienda dispone de más información automática y puede contrastarla con lo declarado.
6. Autónomos en 2026: cotización por ingresos reales
El sistema de cotización por ingresos reales se mantiene en 2026 sin cambios estructurales. Continúa la regularización anual tras la Renta, lo que hace imprescindible una buena planificación.
7. Tarifa plana de autónomos en 2026
La tarifa plana sigue vigente en 2026, manteniéndose la cuota reducida durante el primer año y la posibilidad de prórroga si no se superan determinados límites de ingresos.
8. Impuesto sobre Sociedades en 2026: estabilidad normativa
El Impuesto sobre Sociedades mantiene el tipo general del 25 % y el tipo reducido del 15 % para empresas de nueva creación durante los primeros ejercicios con base imponible positiva.
9. Declaraciones informativas: más importantes que nunca
Las declaraciones informativas cobran cada vez más peso en los cruces automáticos de datos. Un error formal puede generar un requerimiento incluso cuando el impuesto está correctamente pagado.
10. Conclusión: 2026 no va de miedo, va de hacerlo bien
Las novedades fiscales de 2026 no deben generar alarma, pero sí responsabilidad. No hay nuevas obligaciones inmediatas como Verifactu o la factura electrónica obligatoria, pero sí más control y más información cruzada.
